Por Juan Luis Ayuso, director de EEC Alumni y de Desarrollo Corporativo en la EEC.

  • ¿Qué es para ti la felicidad?
  • ¿Sabes qué cosas o qué personas te hacen feliz?
  • ¿Se te acaba pronto la felicidad?
  • ¿Cuándo fue la última vez que sonreíste?

Hoy, Día Internacional de la Felicidad, es buen día para replantearse qué es la felicidad. Te sugiero que te tomes un momento y contestes a las preguntas anteriores y también a éstas:¿es una estación de llegada (a donde llegas y eres feliz hasta que se te pasa) o es un modo de viajar? Entre tus valores, ¿dónde colocas la felicidad?

Pensar que la felicidad es un modo de viajar supone aceptar que la felicidad es una actitud, una brújula que marca el norte, es una manera de ser, una sonrisa, un fluir, una consciencia de mi aquí y ahora. Una actitud que conlleva evitar mi felicidad  dependa de mi hacer, o de mi tener, algo especialmente común  en esta sociedad consumista en la que vivimos, donde estamos acostumbrados a valorar y a que nos valoren por “tanto tienes tanto vales”.

¿Qué es el triunfo para mí? ¿Cuánto de mi felicidad, y la de otras personas que me importan, tengo que pagar para conseguirlo? Por supuesto, existen otras emociones y estados de ánimo pues somos personas. Ahora bien, ¿a cuál de ellas les doy más importancia?

Felicidad@eec_caoching

¿Somos conscientes de que la felicidad es contagiosa, de que si nosotros somos felices haremos felices a los que nos rodean y nos quieren? (Menos a los envidiosos, pero eso es otro tema). La felicidad genera energía positiva.

Estamos más  acostumbrados a saber decir rápidamente lo que nos hace infelices, que a identificar lo que nos hace felices. A veces buscamos que otros sean felices y nos olvidamos de nuestra propia felicidad. Para ser felices tenemos que aceptarnos y aceptar a los otros como son y como seres en evolución.

Todos merecemos ser felices.

Como dice Rafael Echeverría en su libro Ontología del lenguaje:  “No podemos olvidar que mientras que el sistema condiciona lo que somos en tanto individuos, no es menos válido que somos nosotros, en tanto individuos, los creadores del mismo sistema”.

O en palabras de Joseph Campbell: “Y ahora tengo la firme convicción, basada no sólo en mi experiencia sino en el conocimiento de la experiencia de otras personas, de que cuando se va en pos de la felicidad se abren puertas donde uno no sabía que existen y donde no las hay para nadie más”. 

En Escuela Europea de Coaching acompañamos a personas y organizaciones a mejorar sus resultados, a través del coaching.