Por Joan Díaz, Director de Operaciones y Desarrollo de Negocio Corporativo de la EEC

Sin pasión nada tiene valor

Las empresas se convierten en verdaderas empresas cuando la inspiración de sus Directivos les infunde un conjunto de propósitos, ideas, valores y esperanzas. Toda empresa, a efecto de perdurar y alcanzar el éxito, debe poseer un sólido conjunto de principios que sirvan de premisas a todas sus acciones.

Para ser líderes (coaches) en nuestra profesión, unas de las cualidades más importantes son la pasión y el sentido de responsabilidad. Nada tiene valor para el hombre en cuanto a hombre, si no puede hacerlo con pasión.

Hoy más que nunca, no hay sitio en nuestras vidas para la apatía o la indiferencia hacia el mundo que nos rodea. La pasión es un elemento clave para afrontar con posibilidades de éxito el futuro inminente, y vivir con pasión no deja de ser una elección, que depende de nosotros querer vivir.

 

¿Cómo nos ayuda el coaching?

El Coaching puede ser una excelente herramienta para ayudarnos a conectar con nuestros sueños, con los objetivos y metas a alcanzar, y desde ahí añadir las “gotas” necesarias de compromiso, porque sin compromiso el sueño se desvanece. Estar comprometido significa estar dispuesto a invertir todos los recursos que tenemos a nuestro alcance para conseguirlo, convirtiendo de esta forma nuestro sueño en nuestra visión.

En la actual coyuntura, la clave para conseguir resultados extra-ordinarios pasa por tener una Visión lo suficientemente retadora y provocadora, que de respuesta a las necesidades de las personas que se alinean y se comprometen con ella, y eso si que marca la diferencia en los equipos.

Las historias relevantes, independientemente de la fama y el reconocimiento público que pudieran o no alcanzar, vienen cuando de la pasión hacemos nuestra profesión, cuando el hacer apasionado se vive todos los días dando rienda suelta a nuestra creatividad en el área elegida.

 

 

Las organizaciones exitosas en el tiempo tienen políticas coherentes con sus valores, actúan de manera consistente con lo que predican y son verdaderamente respetuosas con su gente. Construyen un equipo humano que trabaja a gusto. Saben que buscar la satisfacción de los empleados no es una cuestión exclusivamente de dinero, sino que forma parte de una cultura empresarial que reconoce que el respeto es la base del éxito.

De otro lado, para aquellos que trabajamos, el reto es no abandonar jamás la búsqueda de la satisfacción por el trabajo bien hecho, de la pasión por lo que hacemos. No conformarnos jamás por nada menos que hacer aquello que nos mueve, lo que nos gusta realmente.

Pasion-eec

Esa es la verdadera lealtad con uno mismo, la que nos hace sentir realizados, completos profesionalmente y con ganas de ir a la oficina cada día (bueno, casi cada día). Algunos tienen el privilegio de descubrir temprano su vocación, otros no debemos cejar hasta encontrarla. Aceptar menos es traicionar nuestra esencia, y sólo nos conducirá a resultados mediocres y a vivir en un permanente estado de insatisfacción que ningún dinero en el mundo paga.

La felicidad personal y profesional, es amar y poner pasión en lo que uno hace, y yo sí me apunto y quiero contribuir desde el coaching a eso!!

 

Joan es Director de Escuela Europea de Coaching en Cataluña y Desarrollo de Negocio Corporativo. Executive coach PCC por ICF y Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona