Por Juan Luis Ayuso, director de EEC Alumni y Desarrollo Corporativo.

Los nervios, la inseguridad e, incluso, la ansiedad que las personas sienten cuando siguen un proceso de selección pueden atajarse con algo tan sencillo como la preparación.

Realizar un ejercicio de auto-reflexión que aclare las ideas puede ser la clave para mostrarse tranquilo y sereno durante la entrevista con un head-hunter o alto directivo. Se trata en definitiva de ensayar, de hacerse preguntas y  contestarlas de manera coherente y sincera. Es en lo que insisten todas las empresas especializadas en este área. 

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Para empezar, se recomienda saber qué busca el entrevistador y orientar las respuestas a satisfacer esa necesidad concreta. Para continuar, prepararse preguntas relacionadas con los siguientes temas:

–      TRAYECTORIA Y EXPERIENCIA con preguntas tipo: ¿Cuál de tus trabajos previos te gustó más ó menos? ¿Por qué?, ¿Con qué tipo de empresas trabajas en el extranjero?. 
–      COMPETENCIAS, formuladas en este estilo: ¿Qué entiendes por “trabajo en equipo”?, ¿Qué harías para que este negocio fuera más rentable?
–      LOGROS, conversando sobre cuestiones: ¿Has alcanzado tus objetivos? ¿Cómo lo conseguiste?, ¿De cuál te sientes más orgulloso?, ¿Cuál es tu objetivo de carrera a corto/medio/largo plazo? Dime, qué logros has tenido.
–      PERSONALIDAD. Ejemplos de esto son ¿Cuál ha sido tu mayor decepción y alegría? ¿Por qué?, ¿Consideras que has tenido suerte en la vida?
–      RETRIBUCIÓN: salario anterior y esperado.
–      MOTIVOS DE CAMBIO, que puede abordarse de varias maneras: ¿Por qué estás interesado en un cambio profesional?, ¿Qué es lo que más te llama la atención del trabajo que te proponemos?
–      CONCLUSIONES, el entrevistador puede indagar acerca de qué es lo que más o menos le ha gustado de la entrevista.

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Éste sería un buen momento para formular alguna pregunta, un detalle que puede destacar una candidatura. Los temas sobre estas preguntas potentes pueden girar en torno a: responsabilidades futuras, resultados, la cultura de la empresa y, al despedirse, sobre los siguientes pasos del proceso de selección. Por supuesto, se debe repreguntar en caso de no haber entendido algo de lo abordado en la entrevista.

Tú eres el mayor experto en ti mismo. Ayúdate a conocerte mejor y demuéstralo en la entrevista de selección. ¡Suerte en la próxima!

 

En Escuela Europea de Coaching acompañamos a personas y organizaciones a mejorar sus resultados, a través del coaching.