Por Mar Carrascosa, directora académica de EEC Madrid.

“Sé el cambio que quieras ver en el mundo”. Esta frase de Ghandi resume una nueva orientación y recoge una serie de posicionamientos morales orientados a relacionarnos con el futuro, muy parecidos algunos de ellos a principios que promovemos en coaching (“comienza el cambio y el aprendizaje en primera persona, para ver el cambio en los demás”).

Mark Stevenson, fundador y difusor de la misma, lo recoge en su libro Un viaje optimista por el futuro. Sus argumentos nacen de una serie de entrevistas y conversaciones que ha desarrollado con personas de todo el mundo donde se planteaba la siguiente pregunta: ¿Qué tienen en común las personas brillantes (ya sean genios, ministros o agricultores)? ¿Su manera de actuar o de pensar?

La clave es el optimismo pragmático que consiste en imaginarse otra situación o “plantear alternativas” desde la acción. En definitiva retar al futuro desde los ocho principios nucleares de su disciplina:

  1. El optimismo ambicioso: hay que prepararnos para soñar ambiciosamente con el futuro
  2. Todas las personas que hacen cosas buenas están comprometidas con un proyecto que va más allá de sí mismas. Implicarnos en proyectos que son “más grandes que nosotros”, comprometernos con algo que va más allá de nosotros mismos (ej: hijos, religión, ciencia…)
  3. Tus historias y opiniones están bien, pero las evidencias son mejores. Basémonos en los hechos objetivos y no en lo que creamos. Basémonos en el método científico. Pensar como un ingeniero y no como un político. “Si quieres salvar el mundo, piensa como un ingeniero”.
  4. Las ideas deben compartirse, no protegerse. Cuando las ideas se comparten se confiere poder a las personas en lugar de ejercerlo sobre ellas.
  5. No pasa nada si te equivocas. Lo irresponsable es no intentarlo. Equivocarse es creativo. Lo peor es no hacer nada por miedo a equivocarse.
  6. Somos lo que hacemos y no lo que tenemos intención de hacer. No imaginemos lo que podríamos llegar a ser, pongámoslo en práctica.
  7. Un proyecto grande debes plantearlo como un torneo de 10 rondas, donde cada vez que lo intentes y no funcione, perderás una batalla, y te quedará una ronda menos para alcanzar el éxito. Así, cuando lleves 6 batallas la balanza del éxito empezará a inclinarse a tu favor.
  8. Desbanquemos el cinismo como pensamiento dominante.

La Liga de los Optimistas Pragmáticos (LOPO) promueve en todo el mundo el cómo podemos fomentar el cambio y el optimismo, cómo podemos compartir ideas en un mundo cambiante y ponerlas al servicio de los demás.

Es un estilo de vida que se aleja y denuncia el status quo, la hipocresía, el discurso de la queja constante, la pereza y la norma de la cultura del momento. Es una mirada global que habla de la necesidad de educar desde el pensamiento creativo, de alinearnos con la tecnología, de volver a tener fe en la ciencia y de la importancia de estar en red y compartir. En definitiva, de vivir de manera diferente para formar parte del cambio personal y global y de luchar contra el miedo y el cinismo que paraliza el mundo.

Quiero compartir que estas líneas no pretenden ser un alegato en defensa de este paradigma en sí mismo, sino un agradecimiento por el efecto inspirador que ha tenido en mi profesión de coach y en mi persona desde que lo descubrí.

 

 

En Escuela Europea de Coaching acompañamos a personas y organizaciones a mejorar sus resultados, a través del coaching.