La escucha de las reglas de oro de un equipo es la conclusión a la que llego interpretando lo que ya sé de Coaching de Equipos a partir de la teoría de la U y el diálogo generativo en un equipo.

Por Anais Rubió-Galván, executive coach y coordinadora EEC Alumni en EEC.

La Teoría de la U, de Otto Scharmer, profesor del MIT y co-fundador del Presencing Institute, se escucha más y más en entornos de transformación social y personal. Esta compleja y bonita teoría propone un viaje metodológico para liderar transformaciones en contextos sociales y organizacionales a través de un nivel de atención más profundo.

Un proceso de “respiración social” que pasar por “dejar ir” y “dejar venir”. Respirar, inspirar y expirar. Expirar para dejar ir nuestros juicios y patrones del pasado e inspirar para dejar venir nuestra mejor posibilidad futura. De ahí su forma en U. El lado izquierdo de la U, es para “dejar ir”, y el lado derecho el lado de “dejar venir”.

Más allá de resumir esta teoría aquí y ahora me gustaría, interpretando a Otto y esperando hacerlo bien, compartir cómo explica las fases del diálogo generativo a nivel colectivo. Estas fases de diálogo en equipo se enmarcan dentro del proceso de escucha, atención y conciencia generativa del viaje de la U.

Las cuatro etapas del viaje hacia el verdadero diálogo con un equipo

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*Imagen extraída del libro ‘Teoría de la U’, de Otto Scharmer

1. En la fase descarga

hablamos cordialmente, con amabilidad, somos prudentes. No decimos lo que pensamos sino que nos proyectamos conforme a unas reglas. “Lo que ellos quieren oír”. Esta fase equivaldría, en los niveles de escucha individual, a hablar utilizando nuestros juicios habituales, “sí, eso ya lo sé”. Afianzamos nuestros hábitos de pensamiento y no nos movemos de allí.

2. En la fase debate

Nos atrevemos a hablar claro con los miembros del equipo, a confrontar, a veces con más vehemencia porque todavía creemos que “somos nuestro punto de vista”. En esta fase todavía no nos hemos liberado de los patrones del pasado. “Lo que yo creo realmente”. Esta etapa equivale a escuchar con los hechos, datos. Somos por fin capaces de apreciar lo que se diferencia de lo que ya conocemos. “Ajá, mira, es diferente, eso no lo sabía”.

3. Cuando pasamos a la etapa del diálogo 

nos damos cuenta de que “somos el sistema” y empezamos a mantener un discurso más reflexivo e indagativo: preguntamos a los miembros del equipo acerca de sus puntos de vista. Aquí es cuando aparece la escucha empática, “ya no somos nuestro punto de vista”, somos mucho más, somos capaces de vernos como parte del sistema, hemos salido de nuestra “ego-visión”. El equipo va más allá de los límites y puntos de vista de sus miembros y empieza a mirar patrones colectivos. “El espacio de ver juntos”. En la escucha empática a nivel individual empezamos a ver el mundo desde los ojos de otra persona. “Entiendo cómo te sientes”.

4. La fase de presenciación (presencia+sensación)

Es un campo de emergencia y concienciación diferente. Esta fase suele comenzar en un equipo tras periodos de reflexión e indagación y tras un silencio. En esta etapa, el grupo deja ir el “guión escrito” y conecta con un espacio más profundo de conciencia y conexión entre sí, pasando a un flujo generativo de co-creación en el que el equipo aporta algo profundamente nuevo “como equipo”. En esta fase, de pronto, nuestro yo adquiere un nivel de autenticidad completo y entramos en un estado de unidad y comunión.

Algo cambia en la escucha como equipo y sus miembros comienzan a escuchar para crear el futuro que todavía no existe en ese momento. “Desde el yo colectivo completo”. “Estamos conectados a algo que es mayor a nosotros mismos”.

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*Imagen extraída del libro ‘Teoría de la U’, de Otto Scharmer

Estas fases de la escucha colectiva de Otto me recuerdan a uno de nuestros propósitos en EEC: acompañar a los equipos a alcanzar lo que Otto llama la “fase de presenciación”, un nivel de escucha genuina y generativa en el cual el equipo deja de reaccionar ante los problemas como había hecho en el pasado y se centra en crear desde un nivel más profundo de conexión.

En esta fase, es cuando el equipo trabaja en su nueva visión, entra en una nueva ”identidad colectiva”, se conecta con la fuente del “para qué están como equipo”. Es el momento en el que, como diría Luis Carchak, el equipo crea sus propias “reglas de oro”. Reglas que emergen desde la escucha más genuina, del “yo auténtico, en paz y con plena presencia” de cada uno de sus miembros. En este momento el equipo, habiéndose liberado de su punto ciego, está por fin preparado para cristalizar su estado de “plena presencia” en un accionar diferente destinado a crear su mejor posibilidad futura como equipo, la máxima expresión de lo que el equipo puede llegar a ser.

¿En qué fase estáis tú y tu equipo? ¿Qué os falta para avanzar a la siguiente etapa?

Responsable de la comunidad EEC Alumni de Escuela Europea de Coaching y del área de desarrollo de negocio. Es Executive coach por la EEC, Licenciada en Psicología por la Universidad de Salamanca con Postgrado en Psicología Social y Organizacional.