La primera vez que escuché esta frase no sabía que años más tarde se convertiría en una de mis citas favoritas. Es más, tanto la frase como su potente significado pasaron totalmente desapercibidas para mí.

Es de El Imperio contraataca, de la saga Star Wars. Yoda, el gran maestro de la artes Jedi, entrena a Luke Skywalker en Dagobah, un planeta desconocido. El entrenamiento consiste, principalmente, en controlar el poder de la mente o el poder de la fuerza. Entre otras cosas, Luke aprende a mover objetos, como piedras de diferentes tamaños y pesos.

Cuando el entrenamiento aún no ha concluido, Luke siente la necesidad de salir del planeta. Pero su nave está en el fondo de un pantano, pues tuvo problemas durante el aterrizaje. Luke se aproxima al borde del lago, extiende la mano (como ha aprendido a hacer para mover objetos) y dice: “¡lo voy a intentar!”. Es entonces cuando su maestro le lanza una de las frases más retadoras que jamás he escuchado: “hazlo o no lo hagas, ¡pero no lo intentes!”.

Luke no sabe escuchar la profundidad de aquellas palabras y continúa con su intención de sacar la nave pero sin la verdadera fuerza y convicción de hacerlo. El resultado no es sólo que la nave no emerge del agua, sino que su motivación y su autoconfianza quedan sumergidas bajo el peso de la autocomplacencia de ese al menos lo he intentado.

Cuando Luke está seguro de que es imposible, la nave se eleva por encima del lago y se posa lentamente en la orilla, movida por la fuerza de Yoda. En ese momento, Luke sabe que deberá regresar a este planeta, a terminar su entrenamiento y comprender el verdadero poder de su mente (aunque eso sería en el siguiente capítulo de la saga).

¿Cuántas veces nos enfrentamos a acciones sin la necesaria convicción para conseguirlas? ¿Cuántas veces nuestro compromiso con intentarlo es una excusa para no esforzarnos más por conseguirlo?

Por eso ahora, cada vez que me descubro intentando algo, me pregunto qué me está faltando en mi actitud para hacerlo con el éxito en mi mente. Gracias Yoda, por acompañarme en mi mochila y recordarme la fuerza del poder de mi mente.

Fernando Vargas, es director de proyectos en EEC.

Fernando es Director de proyectos de Escuela Europea de Coaching. Es executive por la EEC y Licenciado en Psicología y Psicomotricista.