Escuchar y contestar. Dos personas están hablando, las dos participan, las dos comentan, las dos oyen lo que dice el otro. Conversan en forma de diálogo. Ahora bien, ¿se están escuchando? Si falta empatía no hay escucha. Ponerse en lugar del otro se hace escuchado. La empatía se practica con la escucha.

En coaching se trabaja con dos poderosos términos sobre esto del acto de escuchar: la escucha activa y la escucha empática.

Escuchar es, en coaching, atender conscientemente a lo que dice el otro y también permitir que lo que diga el otro me cambie, es estar abierto a su forma de pensar y de ver el mundo, es incorporar a nivel profundo las ideas distintas y nuevas en mi forma de pensar y contrastar si hay algo rescatable para mí.

Si la escucha activa es atender con mimo a las palabras, la escucha empática va un paso más allá y supone atender también a las necesidades, a las inquietudes y a las emociones que acompañan a eso que nos cuenta el otro pero que no sale en forma de palabras.

Te lo ilustramos con dos breves vídeos.

VÍDEO EJEMPLO ESCUCHA ACTIVA

¿Dónde ves la escucha activa?, ¿dónde falta?

VÍDEO EJEMPLO DE ESCUCHA EMPÁTICA

Distinguiendo que Alegría sería la escucha activa y Tristeza la escucha empática.

¿Cuándo fue la útlima vez que sentiste que escuchabas de forma empática? ¿Qué permitió esa escucha? ¿Recuerdas algún momento en que alguien te escuchara así a ti? ¿Qué pasó?

En Escuela Europea de Coaching acompañamos a personas y organizaciones a mejorar sus resultados, a través del coaching.