El título que propongo supone aceptar las cosas que no podemos evitar para vivir con serenidad. Es lo contrario a tolerar lo que nos molesta, a vivir resentidos, con ira o con rabia.

“El secreto de la serenidad es cooperar incondicionalmente con lo inevitable” requiere aceptar las normas de la empresa x porque quiero, aceptar esa forma tan diferente de ser de la mía porque esa persona tiene derecho a ser diferente, aceptar la forma de interpretar el mundo de J porque le tomo con su historia y con sus errores y le quiero sin necesidad de cambiarle, aceptar la forma de escuchar de S porque respeto que a ella le importen otras cosas diferentes y que no escuche el mundo como yo….

Cuando llegamos a ese punto de aceptación y serenidad nos sentimos en equilibrio con el universo y podemos ser música cuando la escuchamos y podemos ser viento cuando lo sentimos y podemos ser agua.  “Be water my friend”.

Ahora bien, por llegar a este estado de equilibrio no debemos volvernos conformistas y dejar de luchar por nuestras ilusiones. Al contrario, el estado de aceptación nos hace capaces de dedicar nuestra energía en exclusiva a las cosas que de verdad nos importan y, así, no malgastarla en tolerancia, resentimiento o nervios.

Con el coaching aprendemos lo que es la verdadera aceptación: el vivir en paz colaborando con lo inevitable. Aceptar a los demás cómo legítimos y diferentes, enriqueciéndonos con la diversidad de ideas y de puntos de vista, y entendiendo que cada persona tiene su propia historia diferente de la nuestra.

Utilicemos nuestra energía para construir y alcanzar nuestros sueños, y todo lo demás nos puede acompañar, en paz y en equilibrio.

Patricia Rodamilans, Responsable de Proyectos EEC Zona Norte y coach ACC por ICF.

 

En Escuela Europea de Coaching acompañamos a personas y organizaciones a mejorar sus resultados, a través del coaching.