Por Cris Moltó

En Madrid, el último fin de semana de junio de 2013, pude dar respuesta a intereses e inquietudes  en materia de ciencia, emociones y salud durante la VI Edición de BCO en la Escuela Europea de Coaching.

La experiencia fue tan enriquecedora, compartimos tantas vivencias, que ¡no tiene precio! Por ello, la única manera que se me ocurre para expresar mi gratitud y agradecimiento por todo lo recibido, es que directamente lo haga como merece y como merecéis:

Se abre el círculo:

Amalia: Eres mi principio y llegada BCO. Recordar este curso es imposible no hacerlo teniéndote a ti presente para ello. Pero… lo mejor de todo es que, ante todo, eres el ejemplo en persona de lo que supone rehacerse, superarse, avanzar y seguir adelante en lo bueno… y en lo malo. Como diría el increíble Cebrián de las ondas y su ʻRosa de los Vientosʼ: ¡Fuerza y Honor!

Alicia: Eres el despertar impetuoso que todos precisamos a nuestro lado y… tu cercano acompañamiento lo que ʻun crecimiento y desarrollo personal como el míoʼ agradecen como el respirar, por el enorme privilegio que supone haber tenido, gracias a este curso, la oportunidad real de haberte conocido en persona. ¡Mejor ʻin freshʼ sin duda!

Natxo: Eres ʻel encuentro oportunoʼ que toda persona necesita a su paso. Si digo ʻoportunoʼ es por dos razones, una, por la sincronización de tu momento y el nuestro, y dos, por la oportunidad tan enriquecedora que nos has brindado a través de tu momento vital. ¡Ese privilegio es mío y me quedo con él!

María José: Eres la humilde gentiliza que tras de sí, únicamente, remolca el ilustrado y ligero equipaje de un viaje que… sin, todavía, haber llegado a su fin ciertamente supone una subida y bajada de estaciones acorde cada vez más a la grandeza de quien eres. Allá donde te diriges: ¡A por todas!

María: Eres la sabia dulzura que tu cercanía, amabilidad y esplendor personal atienden a responder idóneamente a las necesidades de quien tiene el placer de compartir contigo, es decir, yo. En tu caso, mi expresión de agradecimiento y gratitud es doble, y con un añadido: ¡un enorme muac!

Ramón: Eres el silencio deseado que todos anhelamos, y que solo el respetuoso respeto, que tu calma y sosiego comunican, se atreve a romper con el comedido y atento miramiento.

Raquel: Eres el torrente salvaje de la ausencia presente, al que positivamente sumarnos para dar el primer paso, luego el segundo, y después el tercero… con lo mejor de todo: en armonía.

Prado: Eres el aplauso prudente que todo el mundo quiere y, sin embargo, no siempre recibe porque, realmente, son las personas como tú las que sí o sí lo reciben de una manera tan correspondida como la tuya.

Bea: Eres la manifestación patente del aprendizaje y mejora constante de forma desinteresada que, como profesional, se admira y, como persona, se venera. Tu moderación y sencillez discretas lo revelan. Es por ello que te pido que… (por favor) ¡desde ahí te muevas!

Brígida: Eres la calidez presente, expresada mediante la cariñosa sonrisa que el grupo y cada uno de sus integrantes solicita en momentos concretos de la jornada y agenda programada. Solo tú y tu mirada sois capaces de responder natural y espontáneamente a ello.

Agustín: Eres la confirmación personificada de “la cantidad de cosas que uno se pierde” y, gracias a personas como tú, eso es precisamente  lo que no sucede. Remember: fin de una etapa, principio de otra a partir de la que poder darte respuesta haciendo uso de solo nuevas y diferentes preguntas. ¡Suerte!

Kiko: Eres la serena sabiduría adquirida con la tranquilidad de la experiencia personal y profesional, que la vida te sitúa ante personas como nosotros que… afortunadamente, tienen la suerte de recibirla desde la generosidad, humanidad y pasión más sincera y honesta con que puede transmitirse.

Se cierra el círculo. 

En Escuela Europea de Coaching acompañamos a personas y organizaciones a mejorar sus resultados, a través del coaching.