En la cultura empresarial en la que nos movemos, es muy poco común dar o recibir feedback. Tanto es así que incluso alguno se preguntará ¿qué es eso de feedback? Pues feedback es un comentario que alguien le dice a otro sobre su forma de hacer algo, sobre su trabajo, sobre su intervención en un proyecto, etc. Algo parecido a lo que conocemos como “crítica constructiva”, una valoración destinada a la mejora, que se ofrece con idea de que la persona lo haga mejor la próxima vez. Se dice con intención de ayudar, de acompañar en la mejora, y eso, es coaching.

El feedback, desde el coaching ejecutivo profesional que practicamos varía un poco. Para sorpresa de muchos, en un comentario de feedback no tiene que haber, necesariamente, ningún elemento negativo. No es exclusivamente una crítica, sino que también puede ser una felicitación, un “cómo me ha gustado esto que has hecho”.

Positivo o negativo, como decía, vivimos en un entorno profesional en el que escasea el feedback. Los comentarios a las espaldas sobre la actuación de terceros, sí, pero que directamente le digamos a algún compañero, jefe, cliente o proveedor “me ha gustado mucho cuando has hecho tal cosa”, es poco común. Y ya si el feedback es negativo, es un “me ha parecido que tal cosa no ha salido bien” o un “no me ha gustado mucho cuando…”, la cosa ya pasa a rareza.

Pensamos que decir algo así es cometer un suicidio laboral que nos enemistará con la planta, el edificio y el sector comercial y nos dará una fama (mala) que nos perseguirá hasta el final de nuestros días de trabajo.

Y, sin embargo, me encuentro con el artículo “Cómo conseguir el feedback que necesitas” publicado en  Harvad Business Review en inglés, y que lleva esto del feedback un paso más allá para hablar no solo de cómo darlo, o de cómo encajarlo, sino de cómo pedirlo. ¡Inaudito! Ya en la primer frase se da por hecho algo que aquí no todos tenemos tan claro: “Necesitas feedback para aprender y crecer” para continuar con un revelador “y si estás esperando a tu evaluación anual para averiguar cómo lo estás haciendo, es que no estás recibiendo suficiente [feedback]”.

feedbackLas recomendaciones siguen por atreverse a preguntar, a quienes hayan colaborado con nosotros, cosas del tipo: “¿Cómo crees que ha ido la cosa desde tu perspectiva? o ¿Qué crees que podría haber hecho diferente?”, pues quien va buscando este tipo de feedback, sigue el artículo, se sienten más satisfechos y, además, “se adaptan más rápidamente a nuevos roles, logran mejores evaluaciones  y demuestran ante los demás su grado de compromiso con su trabajo”. 

Y entre las pistas desengranadas por Carolyn O’Hara están: tener muy claro qué tipo de feedback se quiere; pedirlo en el momento; hacer preguntas específicas. También hay ciertas cosas a evitar como el pedir feedback solo al jefe, sino que es mejor pedirlo también a compañeros, becarios o clientes; solicitarlo en una reunión formal, es mejor  en una conversación informal; tampoco por email, mejor levantar el teléfono.

Lee el artículo completo: Cómo conseguir el feedback que necesitas

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