Una pregunta de mi hija me lleva a reflexionar sobre la empatía, sobre mi emoción, sobre mi cuerpo.

Que mi hija de dos años y medio me vea seria y me pregunte “¿qué te pasa, mami?” me trae de vuelta al presente y me ancla a lo importante de verdad.

Me hace tomar consciencia de que nada es tan grave, desde luego, no lo suficiente como para que ella lo note. Y me lleva a un observador diferente, espeja mi emoción y me hace salir de ésta para envolverme en una más amable y motivadora. Una emoción que me conduce a una corporalidad distinta, que ella percibe, y que contagia porque sonríe y yo sonrío.

Ella me enseña cada día una lección.

Esta fue desde luego una de empatía, de cómo escuchó lo que me pasaba sin que yo dijera nada y, sin embargo, para ella estaba hablando a gritos.

Y, por si fuera poco con esto, ella siempre tiene la palabra que sana: “no pasa nada, mami, yo te pongo una tirita de minion y cura”

Gracias hijita por ponerme a mirar desde otro lugar.

Sonia es Directora de Comunicación y Márketing en Escuela Europea de Coaching, Executive Coach por EEC y Licenciada en Ciencias de la Información, Periodismo.