Por Silvia Guarnieri, socia fundadora de la EEC y Master Certified Coach por ICF

  • Un pez que lleva toda la vida en el agua, ¿cómo descubre su entorno?
  • ¿Cómo se da cuenta un equipo de que sus conversaciones o sus hábitos les auto-limitan?

En ocasiones, tanto los equipos como sus líderes, descubren dónde se encuentran, cómo se comportan o cómo se alinean sus comportamientos con los resultados que quieren conseguir en el momento en que reciben el acompañamiento de un Coach de Equipo. Una figura externa que no se involucra en el entramado del equipo, que observa, pregunta y da feedback para que, a través del cambio o del refuerzo de los comportamientos, el equipo logre mejorar sus resultados.

La finalidad del Coach de Equipo es acompañar en el desarrollo del rendimiento colectivo, de manera que el resultado del conjunto sea superior con creces a la suma de las partes.

El líder-coach de equipo observa para impulsar a los equipos de trabajo, para que logren crecer y convertirse en equipos de alto rendimiento. Este líder-coach asiste en la exploración, la definición y la optimización de sus procesos y sus modos de operar. Su objetivo es identificar qué limita el desarrollo y, después, poner en marcha una transformación para optimizar la manera en que el equipo coordina acciones y logra resultados.

Entre las habilidades del líder-coach de equipo está la de no abandonar su posición: ayudar a la reflexión colectiva sin involucrarse en el tejido de relaciones, sin tomar el control. “Es el equipo el que dirige su propio aprendizaje, manteniendo en todo momento el control de sus objetivos, de sus métodos y de su forma de operar”, como dice Luis Carchak, senior coach de la EEC y Master Certified Coach por la International Coach Federation.

El coach ayuda a la reflexión estratégica entrenando la fluidez del diálogo. Su presencia en todo momento simula la de un espejo. Un espejo que muestra los reglas de juego del equipo: aquellas que son productivas para el resultado deseado y las que no.

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Cuestión de peticiones y ofertas. Una organización exitosa es, desde el prisma del coaching ejecutivo que manejamos en la EEC, una red de peticiones y de ofertas satisfechas. Por tanto, el tamaño del resultado de un equipo depende del tamaño de sus peticiones y ofertas. Dicho en palabras de Luis Carchak, “si una organización hacen pedidos pequeños y ofertas pequeñas, tendrán pequeñas promesas y el resultado será, seguramente, una organización mediocre. Por el contrario, grandes líderes hacen grandes peticiones y ofertas y, además, asumen retos desafiantes”.

De ahí, que para nosotros en la EEC siempre es interesante realizar coaching, también, a los Comités de Dirección. Cuando el coaching de equipos se realiza en un nivel alto, por ejemplo en un comité de dirección, las consecuencias de este trabajo suelen tener una profunda influencia sobre la empresa en su conjunto y sobre la forma en que ésta se relaciona con su entorno. El equipo de dirección asume el impacto en la transformación cultural en la forma en que la empresa realiza toda su gestión.

Las habilidades, capacidades o competencias del Coach de Equipo pueden ser útiles para todas aquellas personas que dirigen o llevan equipos, además de por supuesto para aquellos coaches profesionales en ejercicio que quieran mejorar sus capacidades.  En los entrenamientos cada participante ejercita el rol de Coach de un Equipo y contribuye a mejorar su desarrollo y sus resultados.

Socia fundadora y Directora Académica de Escuela Europea de Coaching, coach MCC por ICF