Las prisas, ni buenas ni eficientes

Últimamente se habla mucho de la Procrastinación, una palabra que hace referencia a “diferir, aplazar”, es decir, a no hacer las cosas en el momento adecuado, a dejarlas para más adelante, a dejarse llevar por la pereza y a realizar las tareas en el último momento. O sea, a estudiar la noche anterior.

La procrastinación es esto:

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http://chibird.com/post/3631617402/this-is-me-and-schoolwork-ill-study-for-vocab

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A este  extraño término se le acaba de añadir otro más, la Precrastinación, otro mal del primer mundo que tiene que ver con las prisas y con lo rápido que se mueve el mundo.

La Precrastinación es, según los investigadores que acaban de acuñar el término, tratar de hacer las cosas tan deprisa y tan enseguida (o sea, al contrario que la procrastinación) que se invierte más energía o tiempo del necesario.

El departamento de Psicología de la Penn State University ha descubierto la precrastinación a través de un estudio.

“Pedimos a estudiantes universitarios que escogieran entre dos cubos y que lo llevaran hasta el final de un pasillo. En la mayoría de los casos, uno de los cubos se situó más cerca del final del pasillo. Hicimos hincapié en que eligieran la tarea más sencilla, y asumimos que los participantes escogerían el cubo que tuvieran que llevar la menor distancia. Al contrario de nuestra expectativa, los participantes escogieron el cubo que estaba más cerca de la posición de salida, transportándolo durante más distancia que el otro cubo”.

Tras el estudio, los científicos concluyen que  la razón de elegir la tarea más compleja se debe a que el sujeto logra así quitársela de la cabeza antes, se debe al “deseo de reducir la carga de trabajo de la memoria”.

Y tú, ¿de qué eres? ¿De procrastinar, de dejar la tarea en tu cabeza in eternum? ¿O de precrastinar, hacerla en cuanto antes aunque te suponga más esfuerzo?

Lo que el cuerpo comunica sin permiso

Por Patxi Rocha del Cura, sinergólogo y coach en la EEC

No somos únicamente lo que mostramos sino que nuestro cuerpo comunica mucho más de lo que pensamos. Descifrar lo que los gestos esconden es clave para muchos profesionales, entre ellos, los coaches. De ahí, mi (nuestro) interés por el Lenguaje No Verbal No Consciente que es el motivo de estudio, análisis e interpretación de la Sinergología.

La Sinergología es la disciplina dentro del campo de la comunicación que analiza, interpreta y codifica el Lenguaje No Verbal No Consciente. Creada por Philippe Turchet en los años 80, en sentido etimológico el término quiere decir: Sun (estar juntos) + Ergo (activamente) + Logos (en comunicación). Esto nos ilustra sobre su propósito y rango de intervención: una disciplina validada con métodos científicos orientada a mejorar la calidad de la comunicación y las relaciones sean más transparentes.

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Ya Merhabian demostró, en su famosa proposición, el peso del lenguaje no verbal en la comunicación: el 7 % del impacto de un mensaje se debe  al lenguaje verbal, a las palabras, el 38% al paralenguaje (entonación, volumen, dicción) y el 55% a la comunicación no verbal. Y aunque esta proposición tenga sus excepciones, es un hito más dentro de la tradición de investigaciones en este campo (junto a otros autores como Desmond Morris, Edward Hall, Ray Birdhwhistell, Gregory Bateson o Paul Ekman), que pone en el centro del acto comunicativo el hecho de que la parte más importante de nuestra comunicación es no consciente.

La Sinergología aporta una doble sistematicidad a esta observación y análisis de lo no verbal. En primer lugar, todos los gestos, actitudes corporales, reacciones o micro-picores (por apuntar algunos de sus rangos de observación) están validados estadísticamente y tabulados en un sistema de etiquetado universal con cerca de 2.800 entradas. Al que las tablas periódicas de la química, esto permite sistematizar la comunicación entre sinergólogos y dotar de objetividad a la observación.

En segundo lugar, la Sinergología establece un protocolo de observación desde tres miradas: 1. La Statua: observación general sobre la corporalidad de la persona que da información sobre su biografía corporal. 2. La Actitud Interior: observación de ítems que dan cuenta del estado emocional y de los ánimos expresados. 3. Los Micro-movimientos: mirada de detalle donde se observan las emociones no expresadas, la parte más pulsional de la comunicación.

Y, aunque un sinergólogo es capaz de observar hasta 20 ítems a la vez, solo podemos determinar en qué actitud está una persona observada, cuando al menos ocho ítems apuntan en un mismo horizonte en sentido sinergológico.

Con este enfoque, podemos determinar actitudes de apertura o de cierre, ya que determinan aperturas o cierres psicológicos de nuestros interlocutores, o bien incongruencias entre lo dicho a través de las palabras y de los gestos. Todo ello nos permite comprender si el otro se abre a nuestro discurso/propuesta o nos rechaza, aunque no lo diga.

¿A quién puede interesar tener conocimientos de Comunicación No Verbal?

  • En el plano profesional, a vendedores o comerciales que quieran conocer el desarrollo de sus gestiones y valorar el interés, las dudas u objeciones de sus potenciales clientes.
  • A negociadores que necesiten tener, además de las tácticas clásicas del método Harvard, un rango de observación sobre el estado anímico y motivacional de la otra parte en la negociación.
  • A seleccionadores de personal que deseen observar con sistematicidad las incongruencias u ocultamientos de información de los candidatos que maneje en sus procesos.
  • Y por supuesto, a coaches que necesiten empatizar y resonar con sus clientes en sus procesos de desarrollo o acompañamiento.

En el plano personal, manejar el Lenguaje Corporal No Consciente también es útil para cualquier persona, como tú o como yo, que desea tener relaciones más transparentes y conversaciones más eficaces. Casi nada…

 

 

 

Las historias de superación, motivación y coaching

Por Eva López-Acevedo, coach PCC y socia fundadora de la EEC.

Una imagen vale más que mil palabras. Y un video ya, ni te cuento. El que he elegido hoy resume en mi opinión muchos de los mensajes y “recetas” que escuchamos a diario sobre motivación, superación de obstáculos y logro de objetivos.

Nos invita también a reflexionar sobre la importancia de los juicios que emitimos y el impacto positivo o negativo que pueden tener en los demás.


El caso de esta bailarina demuestra que la motivación y la pasión pueden mover montañas. Y que en su caso, los juicios de “no posibilidad” que recibió de expertos en danza (“eres demasiado mayor para bailar”, “no tienes el cuerpo adecuado”, etc.) no le hicieron tirar la toalla. Por no mencionar otro obstáculo no declarado por sus maestros: que es una chica afro americana y en el ballet ese no era el “color” más idóneo…

Pese a todo, logró su objetivo. Fue más fuerte que sus miedos y sus fuerzas mayores que sus dudas. Emprendió una lucha confiando de antemano en sus posibilidades, su compromiso, su esfuerzo y su tesón. Siguió, sin duda, de manera inconsciente la premisa de que “todo logro empieza con la decisión de intentarlo”.

Su historia es la demostración de que la visión, la pasión, la motivación o la vocación son un regalo del cielo: son lo que te impulsan a perseguir un objetivo contra viento y marea. También es la prueba de que sin esta determinación, cualquier opinión o comentario de terceros puede hacer que abandonemos nuestros sueños. Y desgraciadamente esto es bastante más frecuente de lo que sería deseable.

¿Cuántas veces un profesor con un comentario puede llegar a desmotivar a un alumno o hacerle creer que no vale para determinada materia?.

¿Cuántas veces orientamos a nuestros hijos a una carrera porque creemos que es lo más idóneo y que lo que ellos persiguen no es lo suyo?

En ambos casos, cuando los chicos no tienen una vocación clara y no saben muy bien lo que quieren, con nuestras opiniones y consejos podemos estar limitando su talento y sus  posibilidades, contándoles así las alas sin necesidad. Y esto mismo sucede con los jefes que no creen en las habilidades o en la capacidad de crecer de sus colaboradores. Si no creen en ellos, no invierten en su desarrollo y las carreras profesionales se estancan.

Como coach, creo que todo ser humano posee un talento por revelar y que en gran medida el coaching ayuda a sacarlo a la luz y a desarrollarlo.

Para ello, el coach cree firmemente en la capacidad de su cliente. En ocasiones mucho más de lo que su cliente cree en sí mismo. Solo así puede hacerle ver nuevas posibilidades, desafiarle a que emprenda nuevas acciones que le acerquen a su meta, acompañándole en la superación de los obstáculos que encuentre en su camino.

No pretendo decir que todos necesitemos un coach para alcanzar nuestros objetivos. Creo simplemente que sería bueno dejar de emitir juicios gratuitos sobre lo que alguien “no puede” alcanzar y centrarnos en impulsar las habilidades y el talento. Merece la pena, ¿no?.

Alicia o la importancia de los objetivos a nivel personal

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¿Cuál es tu objetivo en la vida?

Si nunca te lo has preguntado, si, como Alicia, no sabes la respuesta, existe el riesgo de que pierdas el control de tus propios pasos. Tal vez, no seas consciente, pero no saber qué quieres en la vida permite que terceras personas organicen tus movimientos y marquen tu destino.

Tener objetivos definidos en la vida personal es tan importante como los objetivos empresariales. “Fijar objetivos a nivel personal es una herramienta muy poderosa que nos lleva a imaginar el futuro ideal y que nos llena de motivación para convertir esa visión en una realidad”. Por si fuera poco, en el proceso de definir esos objetivos, “no solo se logra decidir adónde se quiere ir y qué se quiere conseguir en la vida, se averigua, además, dónde centrar el esfuerzo”, como leemos en este post.

Ahora bien, enfrentarse así en frío, decidir de pronto qué se quiere en la vida puede parecer una tarea demasiado compleja. Por ello, si te lo has propuesto, si de una vez por todas quieres decidir tu propio camino y dejar de ser Alicia en el país de las maravillas, aquí tienes estas pistas, como recomienda el post.

  1. Escribe cada objetivo en una frase afirmativa, en positivo
  2. ¿Qué necesitas? – Que sean objetivos claros, y marca cuánto tiempo para conseguirlos
  3. Establece prioridades – Si tienes varios objetivos, ponlos en una escala de importancia
  4. Déjalas por escrito – Esto las cristaliza y te carga de fuerza
  5. Objetivos de desempeño, no de resultado -  para que sea algo que puedas controlar
  6. Sé realista – Es importante que estén a tu alcance

¿Estás preparado para fijar tus objetivos a nivel personal?

En coaching se recomienda ir paso a paso. Tener un plan de acción y dividirlo. Puedes tener un gran objetivo anual y desglosarlo en pequeños objetivos mensuales o semanales que te vayan acercando poco a poco a ese gran objetivo final.

Coge papel y lápiz y… ¡suerte!
¿Cuántos te salen?

El equipo y sus resultados: paralelismos con el Coaching de Equipos

Por Fernando Vargas, director de proyectos en EEC Madrid.

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Entre estas dos imágenes hay menos de 30 días. Ambas pertenecen al equipo español participante en el Mundobasket de 2014, una es del torneo masculino y la otra, del femenino. En el primero, todo parecía predestinado para el éxito: se celebraba en España, lo que garantiza ambiente y escenario favorable (canchas, público, etc.), además de una generación de jugadores en su madurez “perfecta”. Sin embargo, la final soñada contra el gran enemigo a batir, el equipo de USA sólo ha sido alcanzada por el equipo femenino, que suma así la medalla de plata mundial a su palmarés como actual campeón de Europa.

Ante la comparación inevitable de estas dos selecciones me vienen a la cabeza aspectos y aprendizajes clave de la herramienta de coaching de equipo con la que entrenamos a equipos naturales de diferentes organizaciones a generar de manera consciente las condiciones y los hábitos para estar en disposición de alinearse en la acción y mejorar sus resultados.

Es necesario tener una mirada holística y sistémica para comprender por qué afirmamos que el potencial del rendimiento de un equipo se define por mucho más que la simple suma de sus partes y por qué, por tanto, no basta con analizar la calidad de los componentes de cada selección, de una forma aislada. De igual modo, en las organizaciones no miramos las personas que componen el equipo, sino el modo en el que éste comparte una visión clara de futuro y está comprometido con hacer todo lo que hace falta hacer para alinearse en la acción, estableciendo reglas claras y explícitas que le permiten tener referencias respecto a cómo están actuando hacia al objetivo.

El equipo aprende a ampliar sus propias posibilidades proyectando a futuro nuevas soluciones que no sólo vienen de lo que ya saben que son capaces de hacer, sino atreviéndose a explorar y descubrir nuevos escenarios de posibilidad, nuevas formas de relación, nuevos espacios de conversación y nuevos retos desde la convicción y el compromiso, como movilizadores de una acción coordinada de todo el sistema.

Los coaches somos catalizadores y testigos de este aprendizaje del equipo, aprendizaje que le permite alcanzar resultados que antes sólo parecían al alcance de unos pocos.

VER FOTOS: http://www.elmundo.es/deportes/2014/09/10/5410c980268e3e6a1c8b4575.html   (MEN)  http://www.altaspulsaciones.com/mundobasket-femenino-turquia-2014-espana-jugara-primera-final-historia.html (WOMEN)

 

 

 

Aceptar las dificultades de la vida es una elección liberadora

Por Manuela Rama, departamento académico EEC Cataluña.

“Pido a Dios que me dé el valor para cambiar lo que puede cambiarse; fuerzas para aceptar lo que no puede cambiarse; y sabiduría para distinguir lo uno de lo otro”

Marco Aurelio

Mi propósito con este post es compartir algunas reflexiones sobre el impacto que tiene la ACEPTACIÓN en la vida.

Cuando leí por primera vez esta frase de Marco Aurelio, se convirtió en uno de mis mantras preferidos. Me ayudó a comprender, que en la vida ocurren cosas, se presentan experiencias y situaciones de las que no podemos escapar.

Mi primera forma de entender la aceptación.  Por aquel entonces aceptar para mí significaba: estar de acuerdo con:

  • lo que ocurría y no me gustaba
  • con los valores que no encajaban con los míos
  • con problemas

Ese significado generaba malestar interior, sufrimiento. Me preguntaba una y otra vez: ¿cómo aceptar algo que no gusta, ya sea de uno mismo,  de otras personas…? ¿Y la enfermedad de ese ser que tanto adoras?… Y así una y otra vez sin encontrar respuestas que dieran aliento a mi mundo interior.

SIGNIFICADO LINGÜÍSTICO. ACEPTACIÓN es del verbo ACEPTAR, cuyo significado lingüístico es recibir voluntariamente algo que se le ofrece o propone a una persona, por ejemplo, aceptar un regalo, aceptar una herencia, también es permitir que alguien entre en un lugar o forme parte de una comunidad, una asociación o un grupo. “No me han aceptado en el club por ser menor de edad”.

Entender su significado desde una visión lingüística y racional parece ser algo sencillo. Desde mi punto de vista, la dificultad aflora cuando la vida te ofrece regalos en forma de enfermedades, fallecimientos de seres queridos, desempleos, situaciones económicas complejas, accidentes graves con consecuencias irreversibles, relaciones tensas con compañeros, jefes, parejas, divorcios… cada uno de ellos envueltos con lazos de sufrimiento y dolor.

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Frente a ese “regalo” que llama a la puerta de nuestra vida, es muy probable que la primera reacción sea no aceptarlo. Y declarar: no quiero este regalo. Sin embargo, esa declaración y esa elección carecen de fuerza suficiente para conseguir que desaparezca por sí mismo. Hay elecciones que las toma la energía de la vida y contra ellas no cabe la posibilidad de no dejar que entren a formar parte de nuestro camino de vida. Y es ahí, frente a esas situaciones dónde tiene sentido encontrar un significado que abra más posibilidades al concepto de la  ACEPTACIÓN

Mi nueva forma de entender el significado de aceptar:

  • Aceptar significa acoger la vida, tal y como se presenta
  • Vivir en el momento presente, en el aquí y ahora, sin ponerle etiquetas ni juicios mentales
  • Es comprender que como ser libre tienes la libertad de elegir cómo vivir ese momento, esa situación
  • Es soltar la pregunta del ¿por qué se presenta?, y el ¿para qué? 
  • Es una actitud que surge del corazón y conecta directamente con la energía del AMOR INCONDICIONAL

TODO LO QUE RESISTES PERSISTE Y LO QUE ACEPTAS SE TRANSFORMA

Coste de No aceptar vs. Beneficio de aceptar 

Resignación – Trascender las circunstancias y crecer
Amargura – Compasión
Rabia – Serenidad
Ira – Libertad
Resentimiento – Armonía
Sufrimiento – Paz interior
MIEDO – AMOR
INFELICIDAD – FELICIDAD

La no aceptación genera resistencia, tensión y mucho estrés emocional. Puede convertirse en vivir en la negación que nos llena de emociones que nos alejan de la felicidad, pudiendo convertirse en estados de ánimos tan limitantes como la desesperanza, la depresión, la desilusión…

La aceptación es una actitud frente a la vida, conectada a la sensación de libertad y a la energía del AMOR.

 

Lo que no decimos: el enemigo de las relaciones

Patxi del Cura, coach y formador en la EEC

Todos sabemos que en una relación personal o amistosa hay cosas que no decimos. Son aspectos de nuestro pasado que, por miedos, vergüenzas o por lo que intuimos podía suponer en la otra persona, guardamos para nosotros. Otras veces, son circunstancias presentes, del día a día en la convivencia, que elegimos no comentar porque decidimos quitarles valor o porque tememos la reacción del otro.

En otras ocasiones, son emociones que experimentamos y que, por nuestra dificultad en mostrarlas, quedan alojadas en nuestro interior. Una emoción que puede ser de miedo, enfado, tristeza o resentimiento, y también sentimientos de ternura, simpatía y amor que, aún siendo positivos, los guardamos.

Lo que no contamos compone lo que solemos llamar “mi parte privada o íntima”, ese cuadrante de la personalidad que no uno no comparte con los demás.

Un aspecto diferencial de las relaciones personales consiste en hacer público para el otro, aspectos de mí que no muestro al resto del mundo, hasta el punto de que utilizamos expresiones como “no tenemos secretos”,  “lo compartimos todo”, como formas de transmitir ese vuelco desde un espacio íntimo y personal a otro espacio bipersonal y privado: un terreno habitado por dos, en el cual podemos mostrarnos sin tapujos.

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Como bien sabes, esto no siempre es así. A veces enseñar la intimidad puede resultar tan atemorizante como el conflicto. En el devenir de la convivencia vamos generando pensamientos y experimentando emociones que decidimos no desvelar al otro. De hecho, a veces tenemos otra u otras personas con las que hablamos de cosas que no conversamos con nuestros seres más cercanos. Decimos “con él / ella no puedo hablar de esto”. Y es posible que sea válido y que, incluso, sea positivo tener un lugar de descompresión más allá de con quien compartimos nuestra vida.

Sin embargo, esas cosas que no compartimos, y que guardamos en nuestra esfera íntima, (y que se acumulan como sedimentos),  suelen ser muy a menudo el cultivo de lo que se denominan “conversaciones pendientes”: he aquí al auténtico lastre de cualquier relación, nuestra bola de preso que nos permite seguir andando pero que cada vez, si no hacemos nada, va pesando más y más.

Creemos que el tiempo lo cura todo
Que tampoco es cuestión de decirlo todo
Que no pasa nada
Que la convivencia desgasta
Que hay que ceder
Que es mejor callar ciertas cosas….

Callar evita la dificultad inmediata pero no genera soluciones y es altamente tóxico en sentido figurado (el resentimiento es la emoción de las conversaciones pendientes) y físico como apuntan muchas evidencias médicas.

Nos adherimos a esta bonita colección de explicaciones o subterfugios que no hacen sino ramificarse como una metástasis y contaminar el organismo de toda relación. Como las yedras en las paredes de una casa que hunden sus raíces en la fachada y amenazan la solidez de un edificio, las conversaciones pendientes van ocupando espacio en la relación para al final estrangular el cauce de nuestras comunicaciones.  Así pues, podemos decir que, necesitamos ser transparentes.

La transparencia no hay que entenderla como la obligación a decirlo todo, sino la necesidad de hacer público para el otro el diálogo interno de todos aquellos pensamientos, sentimientos o conductas propios o sobre la otra parte, que puedan afectar a la relación.

Transparencia es
- compartir aquello que tenga que ver con la convivencia con el otro
- avisar de dónde estoy emocionalmente
- expresar aquello que une o desune
- decir lo agradable y lo desagradable
- alinear mis valores con mis acciones y hacerlo saber

Citando a Martin Luther King:Nuestras vidas van a llegar a su fin el día que guardemos silencio sobre las cosas que nos importan”.

El valor del coaching para los RRHH

Eva López-Acevedo y Silvia Guarnieri, socias fundadoras y directoras de los programas de formación en la Escuela Europea de Coaching

Un director de RRHH, al frente del desarrollo de las personas, necesita entrenar unas habilidades determinadas. La capacidad de gestionar el desarrollo y el crecimiento de otras personas es, además, una doble responsabilidad. Por un lado, requiere saber escuchar, intuir, preguntar e interpretar qué es lo que está haciendo falta en cada momento a cada uno de los equipos o de las personas que componen la compañía. Por otro lado, se hace necesario estar permanentemente dispuesto a revisar las propias creencias y formas de operar y a bucear dentro de uno mismo para experimentar “la medicina”, que creemos que los demás deben tomar.

Dicho de otra manera, crecer implica romper algunos moldes o esquemas que nos han servido o nos han hecho exitosos hasta aquí. En la EEC sensibilizamos a las personas que trabajan dentro de RRHH para que ellos mismos puedan vivir en primera persona lo que significa crecer o aprender. De esta forma, podrán empatizar y generar la credibilidad necesaria para poder proponer un esquema formativo a las personas que lo necesiten.

La Certificación en Coaching Ejecutivo forma a coaches y a profesionales del sector de los recursos humanos pues son perfiles que tienen mucho en común. Ambos, comparten un interés genuino por las personas. Lo que se traduce en una certeza, en saber, sin lugar a dudas, que el verdadero capital de las empresas son las personas. Es el firme convencimiento de que apostar de forma clara por el enriquecimiento personal y profesional de los personas que componen los equipos es, a la larga, la única opción posible para garantizar la motivación, la sostenibilidad y la supervivencia de la organización.

Hoy en día, sabemos que las empresas que sobreviven a las grandes crisis lo hacen desde dentro, comprometiendo a los equipos en los cambios que sean necesarios. Un proceso, en donde, sin duda, el camino recorrido o por recorrer tendrá una relación directa con lo que se haya sabido construir como empresa.

Hay un antes y un después, una vez que un director de RRHH pasa por nuestro programa de coaching. Nuestro programa formativo, más que una incorporación de contenidos teóricos, es una experiencia de formación completa. Pensamos que no se puede pasar por uno de nuestros programas sin ver y entender lo que nos pasa a nosotros mismos y a los demás desde una nueva perspectiva, con otras gafas. De esta manera, el profesional de RRHH experimenta cómo el aprendizaje vivencial se incorpora a las personas y se transforma en herramientas fácilmente utilizables por los directivos o empleados de las empresas.

En nuestra opinión, el coaching es una buena apuesta porque es una herramienta útil y práctica que ayuda a las organizaciones a activar nuevos mecanismos para obtener resultados y a diseñar y liderar mejor su futuro. Además, el coaching en las organizaciones, al igual que en el ámbito personal, refuerza e impulsa todas las competencias que una persona necesita para ser más eficaz en sus relaciones.

¿Qué aporta el coaching a los RRHH? ¿Y a las organizaciones en general? Cuando nos hacen esta pregunta, solemos decir que el coaching aporta un nuevo estilo de liderazgo más acorde con los tiempos cambiantes, en los que la velocidad para adaptarse al cambio implica ganar o perder. El coaching invita a pensar una y otra vez qué cosas podemos hacer de manera distinta para alcanzar los objetivos y a desarrollar al máximo las habilidades relacionales y de comunicación, para trabajar eficazmente en equipo. Por todo ello, con el coaching las áreas de RRHH y las organizaciones en general ganan coherencia, confianza, compromiso, creatividad y eficacia en la coordinación de sus acciones.

Así, entre nosotros y los departamentos de recursos humanos se establece una relación estrecha. Siempre que trabajamos en proyectos de desarrollo o de cambio de cultura en las empresas, lo hacemos de la mano de la dirección general de la compañía y de la dirección de RRHH. Ese “ir de la mano” significa que trabajamos estrechamente con ellos para identificar con qué cuentan, qué les está faltando, cuáles son sus necesidades prioritarias, etc.

Trabajamos conjuntamente la estrategia a seguir y diseñamos soluciones a la medida de los resultados que persiguen, comprometiéndonos al 100% con sus objetivos. De hecho, esta forma de trabajar con nuestros clientes mejora el posicionamiento y la visibilidad de los departamentos de RRHH, ya que al término de los proyectos que realizamos, las personas involucradas crecen personal y profesionalmente y empiezan a valorar más la labor que RRHH lleva a cabo en la organización.

¿Cuál es tu elemento?

Por Anais Rubió-Galván, coordinadora EEC Alumni.

“Cuando nos apasiona lo que hacemos y además tenemos la preparación adecuada para hacerlo bien, estamos en nuestro “elemento”, un estado maravilloso en el que trabajamos sin cansancio y con gran creatividad”, Sir Ken Robinson.

Todos nacemos con cualidades únicas y extraordinarias, tan solo tenemos que escucharnos y encontrar nuestro “Elemento”. Esta es, básicamente, la teoría que defiende Sir Ken Robinson, reconocido educador y escritor estadounidense, experto en el campo de la calidad de la enseñanza, y que detalla en el libro “El Elemento” junto a Lou Aronica.

El libro es excelente para comprender la importancia de encontrar “mi elemento”, aquello en lo que cada uno fluye y en lo que disfruta. Mi pasión. El elemento es un espacio en el que confluyen las cosas que nos encanta hacer y las que se nos dan bien. Para Sir Ken Robinson, encontrar el elemento es crucial para el bienestar y el éxito a largo plazo. ¿Cómo podemos descubrirlo? La clave está en identificar nuestras habilidades y pasiones personales, aquello que se nos da bien y, además, nos gusta hacer.

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El autor nos advierte de los límites por los que, a veces, nos cuesta encontrar nuestro elemento:

  • El primer límite lo ponemos nosotros mismos al no comprender cuál es el alcance de nuestras posibilidades, de nuestras capacidades.
  • El segundo límite está en nuestra comprensión de cómo todas estas capacidades se relacionan entre sí de forma integral.
  • El tercer límite está en nuestra escasa comprensión del potencial que tenemos para crecer y cambiar, para renovarnos.

“La vida humana es dinámica y cíclica. Capacidades diferentes se expresan con más o menos fuerza en distintas épocas de nuestra vida”, asegura Sir Ken Robinson. Con esta cita el autor quiere invitarnos a perder el miedo por pensar que es “demasiado tarde”. Existen múltiples oportunidades para crecer y desarrollarnos de nuevo, y también, ¡para recuperar capacidades que creíamos perdidas!

 

No todos los coaches son iguales

Nada tiene que ver un coach de La Voz, un coach de béisbol, un coach de moda… con un coach ejecutivo.

Nada tiene que ver recomendar, aconsejar, conducir e, incluso, dirigir. Nada tiene que ver empujar a alguien a hacer, pensar o decir algo desde una posición de “yo sé algo que tú no sabes” con lo que hace un coach ejecutivo, que es despertar en alguien una luz para que se cuestione a sí mismo sus emociones, sus acciones y sus deseos desde una situación de igualdad.

En nada se parece entrenar a alguien para que haga lo que yo como experto considero que es bueno para él/ella, a entrenar a alguien para que mejore en su conexión consigo mismo, para que descubra qué se le da bien y lo potencie, para que mire la realidad desde otra perspectiva y, una vez ahí, decida qué quiere hacer.

Además de nunca dar consejos, no es un coach ejecutivo si te pregunta por qué:

  • ¿Por qué has hecho lo que has hecho?
  • ¿Por qué no haces esto otro?
  • ¿Por qué no pruebas a decir?

Un coach ejecutivo pregunta para qué con la intención de trasladar al preguntado a un lugar nuevo. La pregunta ¿para qué has hecho lo que has hecho? lleva a responder pensando en los objetivos de lo que se hizo, y no en los motivos; traslada la mirada hacia futuro y a lo que sucede después, y permite revisar y asumir la responsabilidad de la acción así como las consecuencias y resultado que ocurrieron después.

Y un coach ejecutivo te va a acompañar hasta que conectes con tu deseo y tu interior, hasta que centres el foco, te pongas en acción y logres el reto que te has propuesto. Y te va a preguntar:

  • ¿Cuál es tu objetivo?
  • ¿Qué recursos tienes para lograrlo?
  • ¿Qué te impide conseguirlo?

Este verano, y a la vuelta de vacaciones, ¿te vas a poner en marcha?